¿Cómo mantener una buena salud mental y física?

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¿Qué es la salud mental?

La salud mental es un estado de bienestar mental y físico, donde una persona se siente segura y con un sentido de conexión con lo que le rodea. Por otro lado, una persona con salud mental es capaz de lidiar con los distintos retos que podrían presentarse en el día a día, que podrían afectarla a nivel psicológico y emocional. 

¿La salud mental es tan importante como la física?

Tiempo atrás, se creía que la salud mental estaba distante de la salud física y esta última se consideraba más importante que la mental. Sin embargo, a lo largo del tiempo se ha argumentado y ahora se valida que la salud mental es igual o incluso más importante que la física. Debiso a que la salud mental puede tener efectos determinantes en la salud física. Por ejemplo, los trastornos mentales como la depresión aumentan la posibilidad de sufrir dificultades físicas como la diabetes, o incluso ataques cardíacos.

Adicionalmente, varios estudios han encontrado que un estado de salud mental positivo puede aumentar la salud cardiovascular, impactando positivamente su calidad de vida. Con esto en mente, se puede validar y tomar como muestra la relación existente entre la salud mental y la salud física.

Equilibrio entre la salud mental y física

Si deseas llegar a un estado de bienestar integral, es importante que cuides de tu salud física y mental. 

A continuación, mencionaremos algunas de las cosas que puedes hacer para tener un equilibrio en tu salud mental y física:

  • Cuida de tus hábitos de sueño: Es importante mantener un horario de sueño establecido y que este sea de al menos 6 horas. Esto ayudará a que tu mente se encuentre en mejor estado. De igual manera, cuidar de tu sueño tiene beneficios físicos como la regeneración celular o, incluso, controlar la hipertensión.
  • Cuida de tus hábitos alimenticios: La comida que ingieres tiene un impacto físico y mental. Por ejemplo, si sufres de ansiedad es recomendable que evites alimentos como el té o el café. Este tipo de alimentos al ser estimulantes pueden aumentar el nerviosismo e, incluso, interferir en la absorción de vitaminas y minerales que el cuerpo necesita.
  • Intenta realizar técnicas de relajación: Las técnicas de relajación pueden ser útiles para hacer frente a niveles elevados de estrés o ansiedad. Además, varios estudios han encontrado que también impactan positivamente en la salud física. Por ejemplo, pueden aliviar los niveles de presión sanguínea e hipertensión.
  • Busca ayuda de otros: Hablar con amigos que te escuchen puede ser un alivio para liberar la carga emocional que puedes estar teniendo. Aún así, recuerda que si lo que sientes debe ser abordado de otra forma, es importante que te atiendas con un psicólogo verificado que pueda escuchar tus preocupaciones y acompañarte en tu proceso.


¿Qué es el estrés?

El estrés es el sentimiento o emoción que siente una persona cuando se encuentra abrumada o se le dificulta lidiar con la presión emocional de una situación específica. También, puede ser visto como una respuesta del cuerpo ante cualquier tipo de cambios que afecten de forma física, emocional o psicológica a una persona.

¿Cómo se produce el estrés?

Se puede decir que el estrés es producido como respuesta a cualquier pensamiento, evento o emoción que hace que una persona se sienta nerviosa, frustrada o enojada.

La explicación científica de cómo se produce el estrés es que cuando se experimenta estrés, el cuerpo libera hormonas. Estas hormonas, son conocidas como cortisol, una hormona que es liberada a manera de protección ante una situación que el cuerpo podría estar interpretando como una amenaza.

Si bien, el cuerpo tiene al estrés como respuesta ante una posible amenaza, ¿podría eafectar nuestra salud física y mental?

¿Cómo afecta el estrés a mi salud mental y física?

Los efectos del estrés en la salud física pueden ser los siguientes:

  • Tensión muscular o dolores musculares
  • Dolor de cabeza
  • Malestar estomacal
  • Dolor en el pecho
  • Presión sanguínea elevada (sobre los niveles aceptables)
  • Resfriados frecuentes e infecciones
  • Incremento de riesgo de hipertensión
  • Incremento de riesgo de ataques cardíacos
  • Incrementar riesgo de padecer asma
  • Incrementar riesgo de padecer artritis

Por otro lado, el impacto que podría tener en la salud mental son los siguientes:

  • Sentirse “decaído” o “desmotivado”
  • Sentimiento predominante de enojo o irritabilidad
  • Sentimiento de inquietud constante
  • Afectaciones en el deseo y desempeño sexual
  • Insomnio u otras dificultades de sueño
  • Preocupación excesiva e incluso pensamientos acelerados sobre situaciones específicas
  • Dificultad en la concentración
  • Incrementa las probabilidades de sufrir depresión
  • Incrementa las probabilidades de sufrir ansiedad
  • Incrementa las probabilidades de desarrollar un trastorno relacionado cpn el consumo de sustancias

Recuerda que estos son solo algunos de los efectos que puede tener el estrés en la salud mental y física.  

Si te sientes identificado con alguno de los síntomas anteriores, ¡tranquilidad! El estrés puede ser muy común, a continuación, mencionaremos varios consejos que te ayudarán a tener una buena salud mental y física.

12 Consejos para una buena salud mental y física

  1. Recibe vítamina D: Varios estudios han demostrado que al tomar sol tu cuerpo recibe vitamina D la cual puede elevar tu estado anímico.
  2. Agradece a alguien que aprecias: No hacen falta grandes regalos puede ser una simple nota. Estudios han demostrado que hay una relación entre expresar sentimientos de gratitud y un incremento en los sentimientos de felicidad.
  3. Procura ingerir alimentos con Omega-3: Estos alimentos suelen estar relacionados con probabilidades más bajas de esquizofrenia, depresión entre otros beneficios más.
  4. Escribe lo que sientes: Si sientes que ya no puedes más, y te encuentras en una situación abrumadora puedes escribirlo. Expresar lo que sientes puede ayudar a aliviar tus emociones.
  5. Planea tu próxima salida: A pesar de que puede ser complicado en estos tiempos, es recomendable interactuar con la naturaleza, pues esta está relacionada con niveles elevados de bienestar.
  6. Marca tu espacio con las pantallas electrónicas: Actualmente, los estudios, el empleo y la mayoría de actividades que realizamos son virtuales. Sin embargo, es sumamente importante que cuentes con un espacio donde no estés expuesto/a a las pantallas. Primero, porque estas pueden irrumpir en tu ciclo de sueño habitual. Y, segundo, porque es bueno que tus relaciones cercanas tengan un contacto humano, ya que puede ayudarte con tu día a día.
  7. Prioriza tu tiempo de entretenimiento y descanso: En tiempos donde lo que más importa es cuántas horas se trabaja es imperativo poner una pausa para respirar. No hay que sentirse culpables por descansar. Es más, descansar y dedicar tiempo específico a cosas que nos gustan y disfrutamos tiene un gran impacto en nuestra salud mental y por ende también en la salud física, pues esta satisfacción puede estar relacionada con la dopamina.
  8. Evita ciertos alimentos: Hay algunos alimentos que podrían afectar el estado de ánimo de forma negativa. Algunos de estos alimentos son: la cafeína, el alcohol, los snacks muy dulces o que contienen grasas trans. Este tipo de aliemntos no son muy nutritivos y pueden jugar un rol negativo en tu salud mental y física. En medida de lo posible, trata de evitarlos.
  9. Enfoca tus actividades y atención: Puede ser difícil lidiar con el estrés y los pensamientos, además es posible que tu mente te haga divagar todo el tiempo, más aún con las redes sociales a un centímetro de distancia. Por eso, es importante que le des a tu cerebro una planificación o una rutina para que puedas lidiar ante las distracciones y así controlar mejor los niveles de estrés en el día día, poniendo atención a lo que importa en ese momento.
  10. Mantente activa/o: Antes y después de ejercitarte el cuerpo libera endorfinas, las cuales elevan tu estado de ánimo. Hacer ejercicio y mantenerse activo es un gran apoyo ante la depresión, enfermedad o estrés.
  11. Busca ayuda profesional: Para visitar a un psicólogo, no hace falta que estés mal ni tampoco es signo de debilidad. El psicólogo es un auxiliar estudiado que te ayudará a hacer frente a las preocupación y malestares del día a día, también es un apoyo en un proceso de autodescubrimiento y mejora. Un amigo te puede escuchar, pero solo un psicólogo verificado tiene las herramientas para cuidar y apoyar tu proceso de bienestar en tu salud mental.
  12. Empieza hoy: No hace falta que hagas una rutina perfecta de buenos hábitos. Puedes empezar hoy, haciendo cosas pequeñas que puedan aportar a tu salud mental y física y de a poco sin presionarte podrás notar la diferencia.


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