Empatía

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Persona siendo empática con su compañero durante su sesión de terapia

Imagina que ves a un niño llorar afuera de una heladería. Te acercas a él y le preguntas por qué llora. Acto seguido, el niño te muestra el piso y ves que su bola de helado se había caído entera. En este momento, entiendes la frustración que siente el niño porque su bola de helado se cayó sin haber, ni siquiera, probado un poco. Lo entiendes tanto que entras a la heladería y le compras otro helado. Sales de la heladería, se lo das y ves su sonrisa al recibirlo. Esto te hace sentir bien y feliz. A pesar de que tú no sentirías la misma frustración del niño si se te cae una bola de helado al piso, y tampoco te pusieras a llorar, puedes entender por qué el niño se siente como se siente porque tienes empatía. La empatía es una de las competencias más importantes cuando hablamos de inteligencia emocional, por lo que amerita entender qué es y cuáles son su características. A continuación, te contamos todo acerca de ella.

¿Qué es la empatía?

La Real Academia Española define la empatía como la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos. En otras palabras, la empatía es la capacidad que tiene una persona de ponerse en el lugar de otra persona y entender lo que está sintiendo o pensando. Coloquialmente, se conoce a la empatía como «ponerse en los zapatos del otro» y ver el mundo desde su perspectiva.

Muchas veces, confundimos y pensamos que tener empatía es estar de acuerdo con todo lo que el otro piensa o siente. Sin embargo, la empatía es la capacidad de entender al otro sin la necesidad de tener las mismas opiniones o tener la misma perspectiva afectiva y/o cognitiva sobre distintas situaciones. Regresando al ejemplo del principio, al ver al niño llorar por su helado, tú no necesariamente sentirías lo mismo si te pasara algo similar. No obstante, logras entenderlo y, más que nada, comprendes por qué se siente como lo hace, lo cual te lleva a comprarle un nuevo helado.

Características de las personas empáticas

Seguramente has conocido personas que son muy empáticas, al igual que otras que no. Pero ¿Cuáles son las características de las personas que sí son empáticas? A continuación, te contamos acerca de ellas.

  • Saben escuchar activamente: Muchas veces pensamos que sentarnos a lado de la otra persona y escuchar lo que dice es suficiente, pero cuando una persona escucha de manera activa, la misma puede prestar atención al tono de voz, a la forma en la que está diciendo las cosas, los gestos que acompañan a lo que está contando, etc. Saber escuchar de esta forma permite que se entienda mejor a la persona que está buscando apoyo y exista algún tipo de identificación con lo que dice o siente.
  • Son respetuosas y tolerantes: Como mencionamos antes, no es necesario tener las mismas opiniones que la otra persona para ser empático. Por eso, las personas que son empáticas respetan lo que la otra persona piensa y siente y son tolerantes a ello. A pesar de no estar de acuerdo, logran entender al otro respetando su punto de vista y tolerando las diferentes maneras de pensar o sentir.
  • No son extremistas: Las personas empáticas entienden que no todo es negro o blanco. De esta forma, logran entender al otro cuando está sintiendo o pensando algo.
  • Entienden que todas las personas son diferentes: Al entender que todos somos diferentes, las personas empáticas logran ponerse en los zapatos del otro a pesar de no sentir o pensar igual. Logran comprender estas diferencias para poder interpretar el mundo como la otra lo está haciendo.
  • Hablan cuidadosamente para no lastimar al otro: Las personas empáticas utilizan las palabras de manera cuidadosa para no lastimar al otro. A pesar de que pueden no estar de acuerdo, la persona logra empatizar con la otra cuidando sus palabras y siendo, siempre, respetuosa.
  • Entienden el lenguaje no verbal: Las personas empáticas logran darse cuenta cuando una persona no está bien solamente observando su lenguaje no verbal (gestos, expresiones, manera de moverse, contacto visual, etc.)
  • No tienen prejuicios: Las personas empáticas son libres de prejuicios. Si una persona necesita apoyo, la persona empática tratará de dárselo sin pensar en cómo es la persona, quién es, qué hace, etc.
  • Se conocen a sí mismos: Cuando una persona se conoce en su totalidad, se le hace más fácil ser empático ya que no tiene miedo a ser influenciado por los demás al dar apoyo. Para apoyar y entender a otros, es importante entenderse a uno mismo antes.
  • La empatía es una competencia que puede ser aprendida y desarrollada a lo largo de la vida. Si bien, algunas personas son menos empáticas que otras, esto no quiere decir que no se puede adquirir la capacidad de serlo. Esto requiere de conocimiento, entendimiento y práctica constante. Muchas veces, es importante que el desarrollo de la misma sea guiada por un profesional para poder adquirir herramientas que funcionen y sean saludables.

    Empatía cognitiva y afectiva

    La empatía es un tema que es bastante común dentro de la psicología y la salud mental. Es un tema del que se habla mucho por su importancia en las relaciones interpersonales y la convivencia social. Sin embargo, poco se sabe sobre los dos tipos de empatía que existen: la empatía cognitiva y la empatía afectiva. Ahora, te contaremos más sobre ellas.

    Empatía cognitiva

    Esta empatía se caracteriza por comprender a la otra persona y poder mirar el mundo desde su perspectiva. Se llama cognitiva porque la misma requiere de un trabajo cognitivo para poder llegar a un nivel de entendimiento profundo de lo que siente y piensa la otra persona. Esta empatía es la más fácil de enseñar a niños y a adultos ya que se limita al entendimiento de lo que la otra persona siente y piensa por medio de reconocer los signos, los gestos, las expresiones, el tono de voz y otras señales.

    Empatía afectiva

    A diferencia de la empatía cognitiva, la empatía afectiva es aquella donde la persona siente y reacciona emocionalmente a lo que la otra persona está sintiendo. Este es un nivel de empatía más profundo ya que no se limita solo al entendimiento de lo que la otra persona está experimentando, pero también existe una respuesta emocional. Este tipo de empatía es más difícil de entrenar ya que requiere de un nivel de funcionamiento más profundo.

    Ambos tipos de empatía suelen trabajar en conjunto, pero en algunos casos trabajan de manera separada, dependiendo del caso.

    ¿Cómo podemos desarrollar la empatía?

    Las siguientes son cosas que puedes hacer para desarrollar la empatía.

  • Aprende a escuchar activamente
  • Respeta la opinión y maneras de pensar o sentir de los demás
  • tolerante
  • No tengas prejuicios
  • Entiende que todos somos diferentes
  • Aprende a entender el lenguaje no verbal
  • cuidadoso con las palabras
  • Pregunta a la persona cómo puedes apoyarle
  • Recibe retroalimentación de los demás cuando apoyas a alguien
  • Si bien, estas cosas pueden parecer simples en un principio, ponerlo en práctica puede resultar un poco más difícil. Por eso, es importante que si quieres mejorar o desarrollar tu empatía hacia los demás, lo hagas con la guía de un profesional de la salud mental quien puede ayudar con herramientas prácticas para hacerlo. De igual forma, recuerda que desarrollar una capacidad es un proceso que requiere de tiempo y paciencia. No te rindas, una vez que tengas empatía podrás tener relaciones mucho más saludables y duraderas.

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