¿Has sentido pánico? ¿Cómo controlarlo?

Comparte
Hombre realizando un ejercicio de respiración para controlar su ataque de pánico

Muchas veces escuchamos a personas hablar sobre el pánico cuando han vivido una situación peligrosa. Por ejemplo, alguien que experimentó un terremoto y se quedó atrapado entre los escombros, pudo haber sentido pánico al darse cuenta que no iba a poder salir a menos que alguien venga a ayudarlo. Sentir pánico en situaciones que amenazan contra nuestra integridad física y mental es normal. Sin embargo, cuando una persona tiene un ataque de pánico, no necesariamente vive una situación de peligro. Generalmente, los ataques de pánico se desencadenan cuando menos lo espera la persona. Tanto así, que la persona siente que está viviendo un ataque de corazón y que su vida se acabará pronto, a pesar de que esto no sucede. Por eso, es importante conocer acerca de ellos y saber qué hacer en caso de experimentarlos. A continuación, te contaremos qué son los ataques de pánico, cómo controlarlos y cómo podemos ayudar a alguien que los tiene.

¿Qué son los ataques de pánico?

Los ataques de pánico se definen como un momento de, aproximadamente, 10 minutos o menos donde la persona siente un miedo intenso y excesivo. Mientras la persona está experimentando un ataque de pánico, la misma suele sentir algunos, o todos, de los siguientes síntomas:

  • Ritmo cardíaco acelerado
  • Presión en el pecho
  • Dificultad para respirar
  • Sudoración excesiva
  • Agitación
  • Temblor
  • Sentimiento de asfixia
  • Dolor de pecho
  • Mareo o desmayo
  • Escalofrío
  • Miedo a morir
  • Entumecimiento u hormigueo
  • Sensación de irrealidad
  • Lloro

Como mencionamos antes, los ataques de pánico pueden producirse en cualquier momento, sin ser esperados por la persona que los experimenta. De igual manera, los ataques de pánico suelen causar miedo de futuros ataques de pánico o de volver a sentir algo parecido. Este miedo puede volverse tan intenso que puede desarrollarse en un trastorno de pánico, afectando significativamente la vida de la persona.

De igual manera, cualquier persona puede ser víctima de un ataque de pánico y, generalmente, suele producirse por algún tipo de trastorno de ansiedad. No obstante, es importante que si una persona comienza a tener ataques de pánico, busque ayuda con un profesional de la salud mental para poder encontrar la raíz del problema. Si no se ataca al problema de raíz, es probable que vuelvan a ocurrir.

¿Cómo controlar los ataques de pánico?

Los ataques de pánico suelen dar la sensación de estar muriéndose. Sin embargo, si se conoce cómo controlar los ataques de pánico una vez que se desencadenen, los síntomas pueden reducir significativamente. A continuación, te damos algunos consejos de cómo puedes controlarlos.

Reconoce que estás sufriendo un ataque de pánico

El primer paso para controlar un ataque de pánico es reconocer que estás experimentando uno. Como dijimos antes, lo primero que suelen pensar las personas que están viviendo un ataque de pánico es que se están muriendo, pero si reconoces que no te estás muriendo y que estás viviendo un ataque de pánico, es más fácil relajar tu cuerpo y esperar que los síntomas mejoren.

La sensación de muerte suele producir más ansiedad en la persona, lo cual hace que los síntomas del ataque empeoren y estén presentes por más tiempo. Una vez que reconoces que estás sufriendo un ataque de pánico y no te estás muriendo, podrás concentrarte en hacer las siguientes cosas para reducir los otros síntomas.

Respiración profunda

La respiración es clave para relajar los músculos de tu cuerpo y atacar la ansiedad que está produciendo el ataque de pánico. Es importante que en el momento de experimentar un ataque, trates de no darle mucha importancia a los síntomas y concentrarte en respirar de manera profunda. Inhalar y exhalar lentamente. Dejar que entre todo el aire posible por la nariz y soltarlo poco a poco por la boca. Si se te complica concentrarte en esto, puedes usar una funda de papel y concentrarte en inflarla y desinflarla lentamente.

Encuentra un objeto de enfoque

Como mencionamos anteriormente, las personas que tienen un ataque de pánico, generalmente, se concentran en sus síntomas y esto hace que la ansiedad incremente. Es difícil concentrarse en algo más, no obstante, es recomendable encontrar un objeto de enfoque en el lugar donde estés y tratar de concentrarse él. Por ejemplo, si estás en un centro comercial, podrías enfocarte en mirar algún objeto como las letras del nombre de un almacén o alguna vitrina. Al verla, puedes concentrarte en su color, en los detalles, en su tamaño, etc. Esto hará que tu atención se dirija hacia otra cosa que no sea el ataque de pánico e inevitablemente los síntomas se reducirán.

Técnicas de relajación muscular

Cuando experimentamos un ataque de pánico, todo nuestro cuerpo se tensiona ya que siente una amenaza de la que tiene que correr. Aunque, esa amenaza no existe en la mayoría de los casos, por lo que hay que tratar de relajar el cuerpo. Existen algunas técnicas de relajación que puedes intentar:

  • Cierra los ojos y piensa en un lugar que te traiga paz y tranquilidad. Por ejemplo, la playa. Trata de pensar en todos los detalles de la playa. Dónde estas sentado, qué hay en el horizonte, el sonido del mar, el calor, etc. Pensar en todo esto te ayudará a que tu mente piense en otra cosa que no sea los síntomas del ataque y tu cuerpo se relaje.
  • Conscientemente, trata de tensionar músculo por músculo para sentir cómo se relaja el momento que dejas de hacerlo. Por ejemplo, puedes comenzar tensionando tus piernas y después relajarlas. Esto hará que tus músculos comiencen a relajarse lentamente y la tensión reduzca.
  • Aprende estrategias de respiración para que puedas implementarlas una vez experimentes un ataque de pánico. Saber respirar de la manera adecuada permitirá que tu cuerpo se relaje con todo el oxígeno que entra.

Uso de medicamentos

Muchas veces, los ataques de pánico pueden mejorar con el uso de medicamentos. Ten en cuenta que, es importante que la evaluación del caso y la administración de medicamentos sea guiada por un profesional de la salud.

Terapia

Los ataques de pánico son, muchas veces, el síntoma de un problema más profundo como un trastorno de ansiedad. Por esto, es importante que si comienzas a tener ataques de pánico, busques ayuda profesional para poder encontrar qué es lo que los está causando. Los psicólogos clínicos son los profesionales adecuados para poder guiarte en el proceso de encontrar el problema de fondo y buscar soluciones para ello.

¿Cómo ayudar a alguien que está sufriendo un ataque de pánico?

Cuando vemos a alguien sufrir un ataque de pánico, solemos mostrar muchísima preocupación por los síntomas que manifiesta. Le preguntamos ¿qué te pasa?, ¿estás bien?, ¿necesitas ayuda?, etc. Algunas veces, hasta llamamos a una ambulancia para ayudar a la persona. Todas estas cosas hacen que la persona piense que si le está pasando algo grave y eso le causa más ansiedad. Por eso, es importante que si ves a alguien tener un ataque de pánico, le ayudes a relajarse. Primero, dile que no le va a pasar nada que solamente es un ataque de pánico. Segundo, ayúdale a concentrarse en su respiración o pídele que cierre sus ojos y piense en un lugar que le traiga paz y tranquilidad. De esa forma, serás tú quien le ayude a la persona a prestar atención en otra cosa que no sean sus síntomas y, de esa forma, a relajarse. Lo mejor que puedes hacer es no mostrar ansiedad ni exaltarte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Psiconnet - Encuentra tu Psicólogo Ideal

Mientras escoges el mejor momento, te acompañamos a elegir el mejor terapeuta.

Av. 6 de diciembre y Checoslovaquia, 170504, Quito, Pichincha, Ecuador.

Te ayudamos

Encuentranos en

Trustpilot